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El temazcal, un ritual terapéutico

Una actividad fundamental y cotidiana para las culturas mesoamericanas eran los baños de vapor. Esta práctica se llevaba a cabo tanto para fines higiénicos como para fines terapéuticos y rituales. El temazcalli  (temaz- vapor, calli - casa) representaba para nuestros antepasados, el lugar perfecto para este viaje de purificación dentro de la madre tierra.

Hoy en día ésta práctica sobrevive gracias a las distintas comunidades autóctonas que no han perdido su tradición y que sin dejar a un lado su cosmovisión original,  nos heredan un excelente método para la conexión de nuestro cuerpo, espíritu y naturaleza con formas más sofisticadas y adaptadas a nuestra época. 

El temazcal es una terapia ancestral que no requiere forzosamente de una enfermedad o una religión para su práctica, es un baño de purificación que no se limita al cuerpo sino  que también abarca lo espiritual, llevado a cabo en un espacio con elementos simbólicos que permiten el “aquí y el ahora” con uno mismo.

En México, existen diversos centros que ofrecen este tratamiento, cada uno tiene sus propias costumbres específicas así como diversas estructuras en el temazcal. Sin embargo, en su mayoría, el temazcal es una bóveda que representa la madre tierra, en su interior  se lleva a cabo el ritual con piedras, fuego, infusión de hierbas, entre otros elementos que ayudan a la práctica de hidroterapia, aromaterapia, visualizaciones, de meditación y catarsis que ayudan a lograr un estado de plenitud e integración personal.

Son considerables los beneficios que éste baño de vapor nos ofrece; el calor y la humedad incrementan las funciones de nuestros órganos y sistemas, lo que provoca una estimulación positiva en la circulación, la digestión, la sudoración y en el sistema nervioso. Las altas temperaturas provocan una desintoxicación, la eliminación de ácido úrico y ácido láctico, equilibran nuestro ph, y ayudan a alcanzar un estado de relajación y tranquilidad mental y corporal. 

Visitar estos lugares y llevar a cabo el ritual terapéutico es una alternativa eficaz para procurar nuestra salud. Además de ser una práctica placentera y reconfortante que permite relajarse profundamente y olvidarse del estrés y preocupación de la vida cotidiana,  es benéfica para regenerar y reafirmar el cuerpo. Es una experiencia que incita a la reflexión, a la introspección y que permite una conexión profunda de cuerpo y mente.

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